Sobre Manuel Cobo, de nuevo.

Guadalix de la Sierra, Pedrezuela, Soto del Real, Miraflores de la Sierra, El Molar, Chinchón, Becerril de la Sierra, Corpa, Torrelodones, Ajalvir, Sevilla la Nueva, Colmenar de Oreja, El Escorial, Estremera, Valdeolmos-Alalpardo, Colmenar Viejo, Villar del Olmo, San Martín de Valdeiglesias, El Boalo, Ciempozuelos, Navacerrada, Pezuela, Santorcaz y Villaviciosa de Odón, Villalbilla, Brunete, Meco, Morata de Tajuña, Navas del Rey, Robledo de Chavela, Pelayos de la Presa, Buitrago de Lozoya, Horcajuelo de la Sierra, Villa del Prado, Villamantilla, Colmenar del Arroyo, Santa María de la Alameda, Cenicientos, Fresnedillos de la Oliva, Zarzalejos, Campo Real, Tres Cantos, Ambite, Tielmes, Valdaracete, Valdilecha, Perales de Tajuña, Valdetorres de Jarama, Torres de la Alameda, Griñón, Fuente El Saz, Los Santos de la Humosa, El Álamo, Galapagar, San Martín de la Vega, La Acebeda, Moralzarzal y Torrejón de Ardoz.

Pero Juan Hernández, no.

Nos dijeron que importaban las personas. Traspasaron nuestros infranqueables muros sensitivos con apelaciones al “tú”, y abuchearon el nosotros mayestático del nacionalismo palurdo. Nos galantearon con la relevancia del templo humano de la sofística frente a la informe y deshumanizada silueta opresiva de “los territorios”. Nos hablaron de libertad.

 

Hoy, a golpe de prisión estatutaria, condenan la voz alternativa.

 

Y Zapatero dimisión.

 

Sobre Manuel Cobo

Se arremolinaban en torno a sí, con una fingida seguridad que, sin embargo, no lograba despachar su desasosiego por la incertidumbre. No es temor por lo desconocido, que va, es miedo a la fractura de la realidad, tan gris y obstinada desde que es. En danza consigo mismo, proferían “Cobordón”, e impelían a los demás a escupir el mismo grito tribal.

Por una dolencia no diagnosticada, una distorsión cognitiva en la aprehensión del lenguaje, nunca relacioné ese aria bocal con Gallardón, en un juego de términos y egos que deja el oximoron “corrección política” en asunto nimio. Tomé el camino más corto, y mudé la “o” por la “a”. Cobardón. Y sin conocerle, dude de ello entonces.

Y hoy, a pesar del fango, del exabrupto, me convence de su valentía.

Más vale ponerse una vez rojo que ciento amarillo (o morado gürteliano).

Y por supuesto, todos los días, hasta perder la voz: ¡Zapatero, dimisión!

Gracias, Sir Anthony Hopkins.

I am.

 Tecnología idiomática dual: un verbo con dos piernas, to be.

 Pero antes que estar, hay que ser. Lo demás, impostura.

  Aviso.

 

Das Ding an sich, das dich für mich

Ni domino alemán y ni puedo ni oso erigir cátedras de filosofía centroeuropea, pero reflexionando sobre el rumbo argumental de este post, recordé un exhorto marcado en mí vivamente desde tiempos de la high school. Es de Kant, alguien que siempre admiré, por su denodado ansía por conocer, y porque hace de la ciencia un atractivo y árido camino que recorrer para llegar a conclusiones evidentes. La verdad no se alcanza con atajos, ni con panfletos de autoayuda espiritual de chakras y buenrrollismo.

 

1 + 1 = 2, que belleza, que dificultad.

 

La cosa en sí, la cosa para mí.

 

El desempeño profesional en empresas ligadas al ámbito de los RRHH reporta diversas satisfacciones. Por ejemplo, uno adquiere la destreza de ampliar la perspectiva laboral, el detectar tendencias del mercado (incluso con antelación a cuando afectan plenamente a las estructuras, las super y las minis), y sobre todo, de conocer esto que han venido a llamar capital humano y a mi me gusta denominar personas.  Pero también proporciona la certeza de la indefensión y la ausencia real de oportunidades. Un ejemplo:

 

 

Puesto: Telemarketing.

 

Candidata 1, licenciada, inglés, alemán, con amplia experiencia. Inteligente

Candidata 2, ama de casa, madre de tres hijos, emprendedora, Brillante.

Candidato 3, postgrado, japonés, inglés, culto. Elocuente.

 

Salario del puesto: 12.000 €

 

Y después, por ahí están los bayonetazos a los fondos públicos de los niños del régimen (rive gauche et rive droite), los excesivamente listos para no acabar nada, y los suficientemente tontos como para no emprender un Pekín Express del mérito. Los bigotes, los que viene afeitaditos, la insoportable estupidez del ser.

 

 

La cosa en sí es que aceptamos la realidad mediante un inenarrable proceso de alienación (el marxismo aporta este magnífico análisis, que nos aleja del maniqueísmo de la fe y nos centra en lo material, ahí te quiero ver), y la cosa para mí es que acabo profundamente deprimido por la victoria permanente de la incoherencia.

 

Nota del autor: No recordaba de mí mismo un artículo tan pedantón y edulcorado, pero prefería tamizarlo con afectación antes que parirlo con la rabia con que lo gesto. Sería, como denunciaba hace unos días, indecoroso.

 

Viva Don Miguel de Unamuno.

 

Aborto

Puedo encontrar progre el tirarse al monte del:

 

… antiamericanismo:

El Che Guevara, estampado a multicolor, es icono pop. Ni la Coca Cola.

 

… antisionismo:

La Kefiyah conjunta con look perroflautero o pastitontismo, con todo. Además, sirve de velo opaco para no ver la mierda de Hamás y más, o eso pretenden.

 

…  anticlericalismo:

Quemando la crocce en la piazza, que para eso es del pueblo. En el nombre de Bibiana,  de Leire, y del espíritu laico.

 

… del antiliberalismo

Que la progresividad fiscal se aprende en dos tardes, Ozé Luí.

 

Pero cachis, meter un aspirador en el vientre de una mujer no es para tirar cohetes, creo.

 

 Y ahora, la discusión.

Conclusiones tras un pleno de octubre

Que nos mean, vale. Pero que no nos digan que llueve. Esta es una expresión repetida, y me condeno a escribir mil veces, mil, no volveré a plagiar mi pasado. You can´t catch me, come together. Zapatero dimisión.

El decoro verbal es lo que nunca debe perder un cargo público en pública intervención. Y el que no es soez por naturaleza, la prole no lo presta. Por eso el insulto en boca de la turba, acompaña. En labios incólumes, es artificial. El infundio barranquillero es inútil, más que el mensaje estéril.

Como algunos se enseñorean de la posición a través de la crisma corvada. Emboscados antes tras los santos, hoy asienten frente a los gerifaltes del municipio como los perritos-esos-de-plástico-que-se-ponen-en-las-bandejas-traseras-de-los-coches.

Que a determinadas figuras del Belén Municipal, como pueden ser los caganets, el deseo incontenible les obligar apoyar con la nariz tapada equis propuestas. ¡Con lo que mola desnudarse y apoyar propuestas X!

Algunas starlettes guiadas por el Aidismo y el Pajinismo nunca callan para decir nada. Que gran hombre Jackie Coogan, ejemplo no ponderado por nosotros, pecadores.

Que la afluencia de público a los autos de fe getafenses ha decaído. Ni retrasando la función convocan ya. Y los asistentes, abonados todos. Eso no tiene mérito.

 

“Por el pleno empleo, vota Zapatero”. No ni ná.

Más corazonadas da el hambre

Con su espíritu olímpico, de diálogo, de respeto al contrario, esta panda llega lejos, y llega pronto. Por ejemplo, a:

Chicago

Tokio

Rio de Janeiro

Pero nunca alcanzarán Madrid, ni en 2016. Con esa actitud torticera, Stiles de la política, no doblan ni la vuelta de la esquina.

¡Puños fuera! Lección breve de sexo extremo

Fisting o Fist-fucking es un término inglés con el que se designa la práctica sexual consistente en la introducción parcial o total de la mano en el ano o la vagina de la pareja. Es una práctica considerada como extrema, y se suele recomendar que no se lleve a cabo sin los necesarios cuidados previos (desinfección, limpieza, guantes de látex, lubricante, etc.) y posteriores (dilatación paulatina de los músculos o esfínteres). Una variante sería la braquioprosis, que es una forma profunda de fisting donde todo el brazo penetra el ano.

Fuente: Wiki.

 

Heavy users?

Ya sé que yo te doy asco

Pero yo no soy Velasco, el que te robó el ciclomotor.

 http://chapulinpower.blogspot.com/2009/03/montana-velasco.html

 Nena.

Et fortitudo ejus a terrore transihit

Hay un tipo impresentable en mi oficina que habla de sus inmundicias por el móvil (o al móvil, que a veces creo que algunos lo toman por antropos, un psiquiatra hello Moto). Pret a porter oficinista, donde prima el mamonerío this season.

Hay en mi comunidad de vecinos unos universitarios analfabetos que entonan gorgoritos futboleros a las cinco de la mañana, y una niñata cuya voz es un puñal en la filantropía. Ella es Tosca, no de Puccini.

Así les caiga encima una tonelada de ordenanza municipal de Getafe. Lástima que no sean Concejales, seres infinitamente más elevados que el resto de los homínidos.

Adoradme pues.

 

Dice Josefa que…

“Tengo que hacerle el bocadillo al Richard para el trabajo. Ay mi Richard, esperemos que no le echen del trabajo, que está la cosa muy mala, y eso que mi niño echa 13 horas de peonás todos los días. Que no se me olvide, tengo que hacer la compra. Voy a ir al Lidl, que esta semana ha sacado unas ofertas muy buenas. ¡Espérate, que lo olvidaba! Me llamaron ayer del banco con no sé que historia del índice olivo y la hipoteca…Como se le ha acabado el paro a mi marido, a ver si va a tener algo que ver con eso… A ver si con todo y eso no llego tarde, ni pierdo el metro, que hoy tengo que hacerme yo solita 3 portales. Y cuando haya hecho todo eso, voy a leer un poquito. ¿El “Hola”, el “Diez Minutos”? Qué va, “El hombre unidmensional”, de Marcuse, que me hace muy feliz”.

 

Ni es frivolizar, ni faltar el respeto a nadie (bueno, se lo falto a quien nos los sustrae a nosotros, people que además de sufrir pérdidas de bilis negra, flemas y orinas, nos hace perder el tiempo).

Es la metafísica de la crisis, que deja su prefijo meta para ser entera, ella, neta. Si fuese un vaina, pasaría de todo. Pero no lo soy (vigilad porque os estoy apuntando, soy Kowalski más moreno y más cabrón), y llevo un tiempo con la sangre aborbotonada de tanta fatuidad, hipocresía, dobles faltas, y salidas de pista. Importa el drama de Josefa, de tantas Pepas en el mundo. A Pepa, no le des tormento.

«Human Rights Watch» visita Arabia Saudí

En busca de fondos saudíes para contrarrestar a los «grupos de presión pro-israelíes»

 

Una delegación de «Human Rights Watch» (HRW) acaba de estar en Arabia Saudí. ¿Para abordar el tema del maltrato hacia la mujer bajo la legislación saudí? ¿Para hacer campaña a favor de los derechos de los homosexuales, que son castigados en este país con la pena de muerte? ¿Para protestar contra la falta de libertad religiosa en el reino saudí? ¿Para elaborar un informe acerca de sus prisioneros políticos?

No, no, no y no. La delegación viajó al país para recaudar fondos entre los saudíes adinerados, poniendo énfasis en la demonización de Israel que lleva a cabo HRW. Sarah Leah Whitson, portavoz de HRW, hizo hincapié así en la lucha de su organización contra los «grupos de presión pro-israelíes de Estados Unidos, la Unión Europea y Naciones Unidas». (¿Le pedirían a Whitson que se pusiera el burka, o se hacen excepciones con los activistas «pro-derechos humanos» anti-israelíes que están de visita? Ni hablar de conducir un coche, por supuesto).

Al parecer, Whitson no tuvo tiempo de criticar el pésimo estado de los derechos humanos en Arabia Saudí. Pero que nadie se alarme, pues «hace poco, HRW instó al reino a hacer más para proteger los derechos de los trabajadores domésticos».

Nada malo hay en que una organización que trabaja en pos de los derechos humanos se preocupe por el maltrato a los trabajadores domésticos. Pero hay algo que falla cuando una organización que trabaja en pos de los derechos humanos va a uno de los peores países del mundo en cuestión de derechos humanos con el objetivo de recaudar dinero para acosar judicialmente a Israel, sin decir ni una sola palabra, durante todo el viaje, sobre la situación de los derechos humanos en el propio país. De hecho, podría decirse que prácticamente todo el público al que se dirigió Whitson emplea servicio doméstico, una oportunidad desaprovechada de publicitar el trabajo de su organización para la mejora de las condiciones de la servidumbre. Sin embargo, Whitson no estaba recaudando dinero en apoyo a los derechos humanos, sino para la campaña propagandística de «Human Rights Watch» contra Israel.

Alguien que dice haber trabajado para HRW me ha escrito lo siguiente: «Puedo decirle que las personas que se encargan de la parte de investigación y formulación de políticas de la organización tienen poco contacto, si es que tienen alguno, con los donantes». Si fuera cierto, esto parecería ser una nueva excepción de HRW para con Israel: Whitson, que hizo su presentación ante potenciales donantes saudíes, dirige la División de HRW para Oriente Medio y el Norte de África.

Asimismo, según comenta Nathan Wagner en “OpinionJuris”: «No cabe duda de que existe una diferencia moral entre recaudar fondos en países libres haciendo llamamientos al ideal de los derechos humanos universales, y el recaudar dinero en países represivos con el argumento de la presión que resultará contra sus enemigos. [Es más], la primera clase de recaudación no pone en peligro el cometido de la organización, pero recaudar fondos como Bernstein resalta, sí lo hace, ya que depender de forma significativa de tales fondos acallará, necesariamente, cualquier crítica dirigida al citado gobierno represivo.»

Finalmente, los habrá que defiendan a HRW, aludiendo a que en el pasado la organización ya criticó con bastante firmeza el historial de Arabia Saudí. Con este artículo no pretendo decir, sin embargo, que HRW sea pro-saudí, sino que es obsesivamente anti-israelí. La última prueba de ello es que sus directivos no hayan visto nada indecoroso en recaudar fondos entre la élite de uno de los regímenes más totalitarios del planeta, poniendo de manifiesto la necesidad de contar con su dinero para luchar contra «fuerzas pro-israelíes», sin la sentida obligación de abordar las múltiples violaciones de los derechos humanos de los saudíes, y sin preocuparles, aparentemente, el hecho de que depender de los fondos que emanan de una brutal dictadura los hará vulnerables ante la misma, cuando ésta decida cortarles el grifo más adelante por no «comportarse».

 

Copyright 2009 Dow Jones & Company, Inc. Todos los derechos reservados