Los mendas de abajo acabarán, con una masiva dosis intravenosa de warketing, atiborrados de royalties, forrados hasta el tuétano. España, ella entera, instalará el Jonathan ringtone en breve, y la sinfonía de nuestra racial peculiaridad de cañas y barro, y de cañas y tapas, sonará. Al tiempo.
Y también al tiempo, los susodichos tendrán la oportunidad de institucionalizar su talento a través de una firma en un documento de ida y vuelta cuatrianual (cada elección general es sacada a paseo). Manifiesto en el que encontramos talentos noveles, como el del chiquito astur, siempre comprometido con la causa, o la muchachita de Valladolid quintacolumnista de los derechos civiles en un extraño maridaje de sumisión al régimen y posterior abanderada de la doctrina de partido. Al final, la pandereta y la charanga siempre incólume, siempre así.
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Que bien les iria a muchos si se aplicasen como dice la canción el “no te metas pa lo jondo que tú no sabes nadar”.
Creo que este duo tienen más de filósofos que de cantantes, por eso no triunfaran. ¡Una pena,eh!
Tienen derecho a firmar lo que quiera, hay libertad, no como hace treinta años. Ese del video que mueve los maracas se parece a vuestro portavoz, al pereira.