Todo sigue igual, nada cambia. La hediondez nunca desaparece. ¿Pensábais que las cosas iban a ser diferentes?. En Huelva, en Mondragón, en cualquier rincón del mundo, reaparece constantemente la basura humana. El reto de nosotros, del tuyo y del mío, es, aún con nuestros defectos elefantíasicos, lidiar con la insensibilidad y no rendirnos nunca. Nunca.
Y mañana vota. O no votes, si es tu opción. Vota con la cabeza y el corazón, vota por lo que nos une, o vota con todas tus fuerzas, o vota por tomar aire, por el motivo que te convenga. Pero vota libre. Que nada ni nadie te cambie tu papeleta en la democracia.
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