Getafe Vs Bayern

El valor es un ardid semántico mal gestionado. Sé es valiente agazapado en la derrota, estableciendo minutos futuros más idóneos para la ofensiva, cuando el otro ha clavado ya su bandera e iniquidad. También se hace gala de cierto arrojo contoneándose a modo de contrabajo en manos de un be boper: izquierda, derecha, en función de cuantos me sigan. Ciertos comportamientos calificados también como osados es el exilio voluntario cuando la escala de grises penetra en tu día. Nada de ello es intrépido

Restan escasos minutos para que el Getafe C.F. se enfrente a la historia. Eso, ya puede ser suficiente. Pero no lo es tanto. Y alcanzar el parnaso de la gloria no vendrá dado de los parturientes sudores de la goleada, ni tan siquiera de la resistencia al desaliento del llanto combinado de réflex y lágrimas. Lo empíreo ya vive en Getafe, y no nos damos cuenta que desde hace largo tiempo. No desde que el palco de autoridades se colma de puñetas doradas, desde cuando la oportunidad crea por generación mutada afecto que mañana, lejos de nuestras fronteras y boato, serán ejecutados. El éxito era y es un (no) nutrido grupo de supporters ataviados con bufandas de lana bicolor, que compraban su barrita de pan y su cuarto y mitad de chopped pork junto a una Mahou (“¡dámela bien fría, que se me calienta”!), y emprendían el camino orgullosos por la Avenida de la Ciudades hasta las “Margas”. Que se fumaban su habano especial adquirido delicadamente el día anterior en el estanco del barrio. Que veían pasar por enfrente de sí a los vecinos balompédicos regionales (y en segunda B, con suerte, alguna escuadra de la isla bonita). Ellos son los héroes. Geta, no nos defraudes. Sobre todo, no les decepciones a ellos, que siempre te lo han dicho valientemente: “Nunca caminarás sólo”.

Una respuesta

  1. El Geta hizo historia, y la hará el próximo miércoles.

    ¡¡¡AUPA GETA!!!

    PD.: Muy buena la canción de los Manic.

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