Selección bloggera

En ocasiones es de obligado paso el enfado, que ya decía yo lo del grito, ay Munch, que alegre y tétrico pintas. Que muermo de existencia si fuese al contrario. Y contra mi inercia escritora, también es decreto ley ir al grano. Contando además el corto espacio del cual dispongo en este momento, y porque el menú del mediodía me ha sentado como una coz équida (y mira que estaba delicioso), esta reflexión puede alcanzar a ser de baja estofa estilosa y lo más similar, por plana, a una omelette narrativa. La aderezaré convincentemente para alcanzar el punto de sal necesaria.

Nos plagan los buzones con un boletín local, de Getafe, con una contraportada magnífica (esto es ironía chunga), en la que reclaman para Getafe el cetro de ser la primera blogosfera municipal de España. Esa blogosfera, según los consultores web cualificados e independientes del ayuntamiento (lo de la independencia ya roza el esperpento sarcástico), está integrada por el blog de Pedro Castro (follow the leader, leader, leader, síguelo), el nido del Cuco (interesante iniciativa, un Robinson Crusoe en nuestra particular ínsula), un libro virtual de uniones civiles (viva el amor, ¿pero acaso son posts para explayar las impresiones personales?), y una sucesión de recortes fotográficos que evocan nuestro pasado local, pero no deja de ser un facebook con disfraz de wordpress.

La blogosfera municipal (entendiendo esta circunscripción no como un derecho de propiedad que se arroga vanidosamente el Ayuntamiento, sino un ámbito de actuación que se amolda a las lindes temáticas de nuestra ciudad), nació hace años cuando el primer internauta decidió hacer la botadura de la primera bitácora, y hablar en ella de esa calle de la Alhóndiga mal asfaltada, la plaza de Perales del Río con los bancos rotos, o la queja rítmica por pagar impuestos y recibir a cambio limosnas de gestión. La blogosfera municipal, la de Getafe, lleva años de experiencia a sus espaldas. Algunos blogs han sufrido el silencio impuesto por las panzas fácticas y otros una mal merecida difusión por los mismos consejeros delegados del trueque de memeces. A todos ellos les corresponde el mérito, aunque parezca injusto. Años después, el ayuntamiento llega, como es norma en su manejo de las velocidades y los modos, tarde y mal. Demorado, de manera artera y decididamente grotesco, como ese iluminado inventor que anuncia la venida al mundo de un artefacto que ya lleva lustros en circulación.

El calificar un blog como el adecuado, tanto por estilo, contenido y continente, recae en esas glándulas tan traicioneras que habitan en el eje de la ideología y el estilo. Pero si hay que mojarse, se tira uno de cabeza a la Cibelina, y viva España. En estos años han aparecido novedosas propuestas, como el blog de José Luis Moreno, Presidente del PP local y pionero de los políticos de proximidad en usar la arroba como instrumento de información. Le han seguido copias tardías, como la del alcalde, donde uno echa en falta más involucración emocional y menos megabytes de propaganda. Ha habido refrescantes ejemplos de actitud contestataria, hoy dormidos o definitivamente sedados (¡quién sabe?), como el de Pitufo Perezoso, muestras de solidaridad asociativa, exhalaciones desde el quinto poder, o meras incursiones de exploración. Pero todos ellos aportaron su adoquín para levantar un tupido muro de conectividad y realidad social municipal. El aspirar ahora (¡ahora, tan tarde!) por parte del Gobierno municipal a ostentar la patria potestad del mundo blog en Getafe es indecorosamente patético. Porque además de, como decía, llegar rezagado, es una necedad el ponerle puertas al campo, donde tu nombre me sabe a hierba. Una blogosfera teledirigida, donde se habla de lo que ellos quieran y en los cauces sedimentados por el sustrato del poder, no es tal red libre, porque es la libertad precisamente la sustancia primaria de una bitácora, el tocar las gónadas como y cuando a uno le place, no como ordenen los demás. Parece cómico dicha blogsfera institucional, pues toma al ciudadano entrenado en armas cibernéticas como un cafre intelectual, presuponiéndoles unas tragaderas ingentes capaces de chupar toda la ensalada demagógica que el gobierno gran hermano cocine. Cuando el ayuntamiento de Getafe va, el internauta ya vuelve de allí, porque somos sociedad 2.0, y lo de paginitas web frontpagenianas con escribanos de medio pelo y blogs redactados al pie de la letra de catecismos cavernarios, para los y las obtusas.

Una sugerencia. Si realmente quieren configurar una red de participación ciudadana on line, que cedan un dominio y usuario a cada getafense que lo solicite (por ejemplo, tengoporcosutmbrenotragarmetrolas.getafe.es), y que ellos allí dinamiten a través del verbo o muestren cerril sumisión, que al fin y al cabo eso también será libertad. Y que oigan incluso lo que no desean escuchar. Lo contrario, ni es blogosfera, ni es ejercicio de raciocinio cultural, ni ná de ná.

Internet is out there

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